Día 1: ¡El traslado interminable!

     Buenas noches y bienvenidos un año más al cuaderno de bitácora, empecemos desde el principio como no. Hemos quedado para recoger a los niños a las 10:30 en el Puerto de las Nieves en Agaete, una vez que nos hemos reunido todos y hemos revisado que todo el mundo tuviese la documentación necesaria para poder realizar el viaje, les hemos dado a los niños el superregalazo del campamento una súper mochilita con el loto del campamento que ya habrán visto por aquí y por nuestras redes sociales.
     A las 12:00 ya estábamos embarcados y listos para partir rumbo a nuestra primera parada: Tenerife. A eso de las 13:30 ya estábamos por el muelle de Santa Cruz y para aprovechar el tiempo y estirar el cuerpo de estar metidos en el barco nos hemos puesto a caminar para ir hacia la estación de guaguas donde tendríamos que coger la guagua que nos llevaría hacia los Cristianos a las 17:30. No conseguimos nuestro objetivo de llegar de un tirón hasta la estación de guaguas, porque nos paramos en un “parque” que había por el camino (y que no quedaba lejos de la estación) para almorzar, ya que era amplio, tranquilo y tenía mucha sombra. Una vez almorzados y descansados reanudamos nuestra ruta hacia la estación de guaguas y siguiendo los horarios establecidos y aunque el lector de DNIs de Fred Olsen no quisiera funcionar, cogimos la guagua rumbo a los Cristianos para coger nuestro segundo barco.
     Se suponía que este barco tendría que salir a las 19:30 pero tardaron en el embarque así que acabamos saliendo a las 20:15, la verdad es que los dos trayectos en barco fueron muy tranquilos y este un poco más, el único problema que tenía este segundo barco es que teníamos que parar en la Gomera. A las 21:00 cenamos aprovechando que estábamos parados en la Gomera (dentro del barco claro) y acontinuación de esta segunda mini parada continuamos la ruta hasta nuestro destino final ¡La Palma!, llegamos a eso de las 23:00 y en 20 minutos ya estábamos en las instalaciones militares, donde el Cabo primero nos dió una bienvenida y una explicación del funcionamiento del acuartelamiento.
     Una vez dentro y terminadas las palabras de Victor nos dispusimos a realizar el reparto de camas para meternos de una vez y por fin descansar de este día, que sinceramente se nos ha hecho eterno. A la 01:00 de la mañana ya estaban todos acostados y casi que durmiendo, ya mañana empezaremos con los platos fuertes del campamento.

Se despide en esta primera noche de cuaderno de bitácora: Perro Observador.

2 comentarios:

  1. Buen relato, perro observador, y a la espera de los platos fuertes. A disfrutar como enanos 😊

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  2. Gracias perro observador un año más por tu magnifíco relato

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